Cuando un jefe de planta o un responsable de mantenimiento evalúa renovar el aire de su nave, casi siempre termina consultando tres cosas: cómo se comportó un sistema similar, qué equipo encaja con su tipo de techo y qué experiencia tuvieron otros con el mismo problema térmico. Estos son los puntos de partida más habituales.
Galpones de más de seis metros de altura donde el calor se acumula en la cumbrera y los extractores axiales no mueven suficiente volumen. Ahí conviene revisar cómo se resolvió la extracción pasiva en naves comparables antes de definir el número de turbinas.
Ver proyectos ejecutadosCuando el tramo de lámina galvanizada supera los quince metros o suma varios codos, el ventilador centrífugo pasa a ser la opción realista. En el caso documentado se detalla el cálculo de presión estática y por qué un equipo axial quedaba corto.
Leer el caso completoRuido medido en horario de producción, frecuencia de mantenimiento del rodamiento sellado y comportamiento del aluminio en ambiente costero. Son los puntos que más preguntan los equipos técnicos antes de comprometer una inversión.
Ver opiniones de clientesAplicable a galpones, naves de producción y áreas de proceso con carga térmica sostenida.
Antes de cotizar cualquier equipo conviene medir. Revisamos el volumen del ambiente, la altura de cumbrera, las fuentes de calor y el recorrido disponible para ductos. Con esos datos definimos si el sistema trabaja mejor con extractores eólicos de techo, ventiladores centrífugos o una combinación de campanas de captación localizada. La visita incluye lectura de temperatura en puntos críticos y una propuesta de renovación de aire ajustada al turno real de operación, sin sobredimensionar el conjunto.
También puede revisar el caso de una nave con cumbrera alta o volver al inicio para ver el catálogo completo de equipos.
No vendemos aire acondicionado ni promesas de confort. Fabricamos equipos que mueven volumen de aire real: turbinas eólicas de techo, ventiladores centrífugos de acero y campanas de captación en la fuente. Cada componente se dimensiona según el galpón, la carga térmica y el tipo de proceso.
La diferencia está en el cálculo, no en el catálogo.Las aspas de aluminio, las carcasas de lámina galvanizada y los ductos salen de nuestro taller, no de un intermediario. Eso permite ajustar diámetros, calibres y longitudes de eje a lo que realmente necesita la nave, sin esperar contenedores ni adaptar medidas estándar a la fuerza.
Antes de proponer un equipo medimos altura de cumbrera, área de techo, temperatura de trabajo y pérdida de carga del tramo de ducto. Un extractor sobredimensionado gasta más y no mejora la renovación; uno corto deja el calor atrapado en la zona de producción.
Los motores cerrados con protección térmica y las bases antivibratorias reducen la transmisión de ruido a la estructura. En plantas con turnos nocturnos o zonas cercanas a oficinas, ese detalle decide si el sistema se puede operar a plena carga o hay que bajar revoluciones.
Aluminio marino en las turbinas de techo, acero galvanizado calibre 18 en ductos y recubrimiento epóxico disponible para vapores ácidos. Trabajamos con la corrosión costera y con la humedad de procesos de lavado, no solo con climas secos de sierra.
Rodamientos sellados y revisión anual en la mayoría de los equipos pasivos. Cuando el sistema incluye ventilador centrífugo, dejamos accesos de inspección en el ducto para limpiar álabes sin desmontar el tramo completo ni cortar la producción del turno.
Entregamos planos de montaje, puntos de anclaje y criterios de arranque. Si el comportamiento térmico no coincide con el cálculo inicial, revisamos caudal, sellado de ductos y ubicación de campanas antes de proponer equipos adicionales.
Revisa un caso concreto en el proyecto de renovación en nave de producción o escríbenos desde contacto para evaluar tu galpón.